|
|
EXPEDICIÓN
“TRAS LAS HUELLAS DE HUMBOLDT EN CUBA”
El
19 de diciembre de 1800 Humboldt y Bonpland, procedentes de Nueva Barcelona,
Venezuela, arriban a uno de los puertos más concurridos del mundo y la base más
importante de la flota colonial española, La Habana.
En este primer viaje visitan La
Habana, Guanabacoa, Regla, el Valle de Güines, San Antonio de los Baños y
Batabanó. Después de 86 días de intenso trabajo, el 15 de marzo de 1801 desde
el histórico puerto de Casilda (Villa de Trinidad) emprenden viaje a la ciudad
amurallada de Cartagena de Indias. El
14 de marzo de 1804 procedente de Veracruz
arriban nuevamente a La Habana. En este segundo y último viaje completan sus
informes y estudios en La Habana, Batabanó, Bahía de Jagua, Jardines del Rey y
de la Reina y Trinidad. EXPEDICIÓN Este
programa cultural y deportivo: EXPEDICIÓN “TRAS LAS HUELLAS DE HUMBOLDT EN
CUBA”, pretende estimular y fomentar, entre los seniors
españoles, las observaciones,
investigaciones, descubrimientos y análisis de Humboldt que generaron avances
importantes en diversas disciplinas: botánica, zoológica, geografía, geología,
meteorología, climatología, ecología, antropología y en particular en lo
social y político: Ensayo político sobre
la isla de Cuba, Cuadro estadístico de la isla de Cuba 1825-1829.
Para ello, propone un viaje de
conocimiento y aprendizaje en Cuba que además implique una extraordinaria
experiencia personal.
CONCURSO
Para seleccionar a los participantes (veinte seniors de ambos sexos) se
organizará un Concurso que consistirá en dos pruebas: la presentación de un
trabajo original sobre Humboldt en Cuba (los trabajos podrán ser literarios,
históricos, plásticos o musicales) y una entrevista personal.
Al regreso de Cuba y como testimonio de esta experiencia se realizará una
Exposición itinerante por España. En paneles expositivos (fotos, grabados,
dibujos y textos) se expondrán las experiencias de l@s Aventurer@s Seniors en
Cuba.
TESTIMONIO DE HUMBOLDT DE SU ESTANCIA
EN TRINIDAD 1801 “...Nos recibieron en la ciudad de la
Trinidad en casa del Sr. Muñoz, Administrador de la Real Hacienda, con la
hospitalidad más amable....Pasamos una noche muy agradable en casa de don
Antonio Padrón, uno de los habitantes más ricos, donde se hallaba reunido en
tertulia, todo lo principal de la Trinidad. Nos admiraron de nuevo la alegría y
viveza del ingenio de las mujeres de Cuba, igualmente en la provincia que en la
capital...Dejamos la Trinidad la noche del 15 marzo y nuestra salida en nada se
parecía a la entrada que habíamos hecho a caballo con los tenderos catalanes;
porque el Ayuntamiento nos hizo llevar al embocadero del Río Guaurabo en un
hermoso coche guarnecido con damasco viejo carmesí, y para aumentar la confusión
que experimentábamos, un eclesiástico que era el poeta del país, vestido
enteramente de terciopelo, a pesar del calor del clima, celebró en un soneto
nuestro viaje al Orinoco”.
|